En septiembre de 2008, Sony lanzó su primer modelo DSLR de fotograma completo, la A900, con la intención de abrirse un hueco en un segmento que, hasta ese momento, sólo contaba con dos competidores: efectivamente, Canon y Nikon.
La Sony Alpha 850 es la DSLR de fotograma completo más accesible del mercado. Ofrece una muy alta resolución 24,6 MP, estabilizador de imagen integrado, y comparte muchas características con el buque insignia de la gama DSLR de Sony, la A900. Sin embargo, carece de visualización directa y de capacidad de grabación de vídeo.
Aproximadamente un año después, en agosto de 2009, Sony anunció su segundo modelo de fotograma completo, la A850. Todos suponíamos que sería una actualización de la A900, incorporando las últimas tendencias tecnológicas, como visualización directa o grabación de vídeo. Pero, sorprendentemente, la A850 tampoco ofrece estas características. De hecho, es prácticamente identica en casi todos los aspectos, menos en uno bastante importante: su precio.
La A850 incorpora una pantalla LCD de 3’’, con una resolución de 921.600 píxeles. Dispone de un pequeño joystick y de un cursor multidireccional, bajo el que se sitúa el control para activar el estabilizador de imagen.
Esternamente, la A850 es casi exactamente igual que su hermana. Con un cuerpo voluminoso, como es característico de las cámaras de formato completo, aspecto serio, acabado profesional y el diseño clásico de una cámara réflex, incluyendo la característica protuberancia del pentaprisma.
Al igual que la Alpha 900, la A850 incorpora en su parte superior una pantalla LCD de estado, en la que se muestran los principales parámetros de imagen, como abertura, velocidad, capacidad restante en la tarjeta y estado de la batería. La cámara no ofrece modos de escena, pero cuenta con tres posiciones en el dial de modos para otros ajustes personalizados.
También la distribución de los controles es idéntica en ambos modelos, ya que ofrecen las mismas funciones. Así, el dial de modos dispone de las clásicas opciones Auto, P, A, S y M, además de tres posiciones personalizables por el usuario. Siguiendo esta línea, la A850 incorpora las mismas pantallas LCD que la A900; la principal, de 3’’, y una pequeña pantalla de estado en la parte superior del cuerpo. De hecho, la única diferencia externa apreciable entre ambos modelos es la cubierta de la zapata para flashes externos.
Las pruebas se realizaron con el objetivo Sony 24-70 mm F2,8 ZA SSM Vario-Sonnar T* (SAL-2470Z) . Cuando se utilizan ópticas diseñadas para trabajar con sensores de tamaño APS-C, la cámara utiliza automáticamente un área más pequeña del sensor, limitando la resolución a 11 MP.
La principal diferencia entre ambos modelos se encuentra al mirar por el visor. La calidad del visor de la A850 es incuestionable, ya que es grande y luminoso, pero ofrece una cobertura del 98%, mientras que el de su hermana alcanza el 100%.
Las otras diferencias significativas son, por un lado, la reducción de la velocidad de disparo continuo de 5 fps, en la A900, a 3 fps, en la A850; y que el control remoto que se incluye con la A900, es ahora opcional.
La A850 es una cámara rápida, como es de esperar en su categoría. Su encendido es prácticamente inmediato, mientras que su retraso en la toma se sitúa en torno a 0,35 segundos, desde que se presiona el disparador. Esta demora, sin embargo, desaparece casi por completo al realizar enfoque previo.
La cámara cuenta con dos ranuras para tarjetas de memoria. Una de ellas admite tarjetas CF (tipo I y II), mientras que la otra está diseñada para MemoryStick (Pro) Duo. Los archivos pueden grabarse en JPEG o en ARW, el formato nativo (RAW) de Sony.
En modo de disparo continuo ofrece 3 fps. Esta velocidad disminuye ligeramente tras captar 23 imágenes JPEG, 16 RAW ó 10 RAW + JPEG.
La cámara utiliza un sistema autofoco con 9 puntos AF, que se sitúan en un área relativamente reducida del centro del fotograma. El sistema AF muestra un buen comportamiento, pero, al sólo contar con un sensor tipo cruz -el central-, se muestra más lento que el de sus competidoras.
La Sony Alpha 850 produce imágenes ligeramente sobresaturadas -105,2 %-, superando los valores de la A900 (98,27 %). Los colores son muy naturales, con unas desviaciones mínimas respecto a los colores reales. Especialmente los tonos de piel (campos 1 y 2) se ajustan perfectamente a sus patrones.
Como todas las cámaras de Sony, la A850 optimiza los tonos rojos intensificando su componente amarillo, si bien, este efecto se produce dentro de un nivel aceptable, que sólo produce unos rojos más luminosos y brillantes. A pesar de ello, la diferenciación de las distintas tonalidades de rojo es clara, como puede comprobarse en la textura del tejido de la camiseta de la modelo.
Imagen de prueba estándar, tomada en modo JPEG. La imagen de prueba estándar muestra un ligero toque amarillento y una exposición algo conservadora, entre -1/3 y -1/2 EV. Los colores son buenos y muestran unos tonos muy naturales, aunque algo sobresaturados. La resolución es muy alta, proporcionando un nivel de detalle excelente.
El balance de blancos responde correctamente bajo condiciones de luz natural. Tanto la fotografía de retrato como la imagen de prueba estándar muestran una ligera dominante amarillenta, e, incluso, verdosa. Esta tendencia se certifica en la carta de color GretagMacbeth, con una tendencia de los grises claros hacia la zona amarilla. Por el contrario, los grises más oscuros revelan un pequeño desplazamiento hacia la zona fría o azulada.
En modo P, el utilizado en las pruebas, revela una tendencia a la subexposición, con unos valores en torno a 1/3 ó 1/2 EV por debajo de los adecuados.
Fotografía de retrato tomada en modo JPEG. La fotografía de retrato revela una leve dominante verdosa en el gris del fondo de la imagen tomada en formato JPEG, y un ligero exceso de amarillo en los tonos de piel.
Fotografía de retrato con flash, tomada en modo RAW. La imagen, iluminada con flash desde la cámara, muestra unos colores más equilibrados y unos tonos de piel más naturales. La distinción de tonos es posible, incluso en los saturados rojos. La nitidez es muy buena.
La nitidez de las fotografías se sitúa dentro de la media en cámaras de su gama. Aunque la A850 utiliza el mismo sensor que la A900 -6.048 x 4.032 píxeles-, su reproducción de la carta de prueba ofrece una resolución algo inferior, con 3.124 líneas, por las 3.237 de su hermana mayor. Las imágenes JPEG muestran un aspecto ligeramente suave, mientras que el modo RAW eleva la resolución hasta las 3.500 líneas.
Error de color.
Curvas características.
Viñeteado.
La A850 es capaz de tomar imágenes con unos bajos niveles de ruido. Hasta 3.200 ISO, el factor de ruido es menor del 1 %. Incluso en el modo de sensibilidad mejorada, de 6.400 ISO, que se ha de activar en el menú de la cámara, los valores de ruido se sitúan en el 1,77 %. Estos excelentes resultados se consiguen gracias a la intervención del procesador BIONZ.
El rango dinámico de las imágenes es muy bueno, ofreciendo un máximo de 10,7 EV, sin utilizar los ajustes de optimización.
Es cierto que la A850 no sigue las tendencias actuales en el terreno DSLR, como son la visualización directa o la capacidad para grabar vídeo. Pero no es menos cierto que, fotográficamente hablando, es una cámara muy completa. Su sensor -del mismo tamaño que el negativo de 35 mm- permite utilizar todas las ópticas compatibles sin pérdida del rango angular, y sus 24,6 megapíxeles posibilita la obtención de copias impresas de gran tamaño.
Si a todo ello sumamos su competitivo precio, podemos concluir que la A850 resulta la cámara más apropiada para que los aficionados, e, incluso, los semiprofesionales, den el salto a un sistema de formato completo.
E. T. Diorama, para Digimag.
Datos de prueba: Betternet.
Fecha de presentación Agosto 2009
Tipo de cámara DSLR de objetivos intercambiables
Precio aproximado 1.999 euros
Resoluciones 6048 x 4032, 4400 x 2936, 4400 x 2936, 3024 x 2016, 6048 x 3408, 4400 x 2472, 3024 x 1704, 3924 x 2656, 2896 x 1928, 1984 x 1320 píxeles
Aspecto de imagen 3:2; 16:9
Píxeles totales 25,7 megapíxeles
Píxeles efectivos 24,6 megapíxeles
Tamaño del sensor 35,9 x 24 mm
Densidad de píxel 2,9 MP/cm2
Tipo de sensor CMOS
Sensibilidad Auto, 200, 400, 800, 1600, 3200 6400 (forzado) ISO
Montura del objetivo Sony Alpha, Minolta A
Factor multiplicador focal 1x
Rango focal Según objetivo
Zoom óptico Según objetivo
Zoom digital No
Rango de aberturas Según objetivo
Estabilizador de imagen Sí. Mecánico
Autofoco Sí. 9 puntos con cruz central
Enfoque manual Sí
Rango de enfoque normal Según objetivo
Rango de enfoque macro Según objetivo
Balance de blancos 7 modos, Manual
Rango de velocidades 1/8000 - 30 s
Flash integrado No
Rango de flash -
Flash externo Zapata. Sincro
Modos de flash Auto, Ojos rojos, Sincronización lenta, Ojos rojos + sincronización lenta, 2ª cortinilla, inalámbrico
Medición 40 segmentos. Multipatrón, Promediada al centro, Puntual
Comp. de exposición -3 EV a +3 EV, en incrementos de 1/3
Modos de exposición P, A, S, M
Disparo continuo 3 fps
Vídeo No
Control remoto Sí, con o sin cables
Autodisparador 2 ó 10 segundos
Almacenamiento CF (I y II), Memory Stick Duo / Pro Duo
Formatos de archivo RAW; JPEG
Visor Optico (98% de cobertura; 0,74x de ampliación)
Pantalla LCD TFT de 3,0 pulgadas
Resolución de pantalla 921.600 píxeles
Visualización directa No
USB USB 2.0 (480 Mbit/s)
HDMI Sí
Conexión inalámbrica No
Alimentación Batería de ión litio NP-FM500H recargable
Peso 895 g
Dimensiones 156 x 117 x 82 mm
| Calidad de imagen |
9/10 |
| Resolución |
8/10 |
| Prestaciones |
8/10 |
| Equipo |
8/10 |
| Relación Calidad-Precio |
9/10 |
| Calificación final |
8/10 |