Nikon D300s, a prueba

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Con el lanzamiento de la D300s, Nikon actualiza una de las cámaras más valoradas del segmento DSLR APS-C, equipándola con las tecnologías más actuales.

Actualizar una cámara tan valorada y exitosa como la Nikon D300 no resulta sencillo. Las características de este modelo hacían que cualquier modificación pudiese suponer un inconveniente más que una mejora. Consciente de ello, Nikon ha optado inteligentemente por evitar un cambio drástico en su diseño, y solamente añadir una serie de características para situar el modelo al mismo nivel tecnológico que sus rivales. Así, entre las incorporaciones de la D300s destaca la adición de modo de grabación de vídeo HD, que hereda de su hermana D90. Otras modificaciones incluyen una segunda ranura para tarjetas SD/SDHC, que aumenta considerablemente la versatilidad de la cámara, y un ligero aumento de la velocidad de disparo continuo.
La cámara
El diseño de la cámara permanece casi inalterado respecto a su predecesora, desde el robusto cuerpo de aleación de magnesio hasta la distribución de los controles, si bien, para acomodar la segunda ranura para tarjetas, la tapa de este compartimento ha tenido que ser rediseñada. Esta nueva tapa ofrece el mismo nivel de resistencia a los elementos que la de la D300, pero su aspecto transmite una sensación de una mayor debilidad.
La segunda ranura para tarjetas, sin embargo, está bién implementada, con opciones en el menú que permiten definir la tarjeta CompactFlash o la SD como tarjeta principal. Así, la tarjeta secundaria puede utilizarse cuando se ha llenado la principal, para hacer una copia de seguridad de los archivos, o para almacenamiento de las tomas JPEG, mientras que la RAW se destinan a la principal. También se puede ajustar para que las películas de vídeo se graben en una u otra tarjeta.
Aunque desde estas páginas siempre hemos defendido que lo mejor para grabar vídeo es utilizar una videocámara y no una cámara DSLR, parece que las tendencias del mercado se dirigen en otro sentido, ya que son cada vez más los modelos DSLR que incorporan esta característica. Y es quizá Nikon el responsable de esta tendencia, ya que fue el primer fabricante en introducir el vídeo en el segmento DSLR, con la D90.
El modo de vídeo de la 300s puede ser algo decepcionante si se compara con las capacidades “Full HD” de otro modelos que ya están en el mercado. Así, al igual que la D90, la D300s está limitada a una resolución de 1.280 x 720 píxeles, a 24 fotogramas por segundo, con una duración máxima de las películas de 5 minutos a máxima resolución, ó 20 minutos en modo VGA. En lo que la D300s sí supera a su hermana es que es capaz de utilizar el autofoco durante la grabación, aunque con un sistema de detección de contraste limitado a la zona central del fotograma. Este sistema AF se muestra bastante lento, especialmente cuando intenta reenfocar un objeto que esté en movimiento. En cuanto al sonido, la cámara está equipada con un micrófono mono, pero incluye una conexión estéreo para un micrófono externo.
La D300s incorpora capacidades básicas de edición de vídeo, así se pueden realizar cortes en las películas durante su visionado en la pantalla LCD, seleccionando únicamente los puntos de inicio y fin. Además, incluye un conector mini HDMI, que permite reproducir los vídeos directamente en una pantala de alta definición.
Además de modo de vídeo, la D300s por supuesto ofrece visualización directa en su pantalla LCD para la toma de fotografías. En este modo, la cámara utiliza su sistema de autofoco principal,  el Multi-CAM 3500DX de 51, al igual que todos los modelos de gama alta de Nikon. Para ello, la cámara necesita que el espejo se levante dos veces; una para enfocar y otra para captar la imagen. Como puede suponerse, esta operación es lenta y bastante ruidosa, si bien, la acción del espejo es muy suave y no causa problemas de vibración en las exposiciónes prolongadas.
Afortunadamente, cuando se utiliza como una cámara réflex normal, es decir, tomando fotografías y encuadrando a través del visor óptico, la D300s tiene un comportamiento idéntico al de su aclamada predecesora, ofreciendo un cómodo manejo, un excelente visor y un autofoco tremendamente rápido. Así, si la D300 fue reconocida como una de las mejores cámaras DSLR de sensor APS-C, la D300s mantiene, e incluso supera, sus características y capacidades. Es una lástima, sin embargo, que Nikon no se haya esforzado un poco más en equiparla con un modo de vídeo acorde al resto de sus características.
En las manos
Una de las mejoras que ofrece la D300s es un ligero aumento de su rapidez de operación. Así, el encendido es casi inmediato, y es capaz de enfocar y realizar la toma tan rápido como se presiona el disparador. En modo de disparo continuo se ha aumentado la velocidad de toma de 6 fps a 7 fps, e incluso 8 fps, si se utiliza la batería opcional EH5.
La D300 utilizaba la batería recargable EN-EL3e, de 1500mAh, que ofrecía una extraordinaria duración. La D300s emplea la misma batería, pero, dadas sus mayores necesidades de consumo, debido a la visualización directa y a la grabación de vídeo, la duración de la batería ha experimentado un considerable recorte. Aún así, con su carga completa, permite realizar unas 300 tomas y grabar unos 10 minutos de vídeo, antes de que su indicador se sitúe en la última raya.
Las Pruebas
La D300s consigue unos colores muy luminosos y brillantes. En modo estándar proporciona una saturación de 110,6%, lo que resulta algo elevado para un modelo profesional. Aún así, los tonos de piel son casi exactos a sus valores ideales, mientras que el balance de blancos automático ofrece una excelente respuesta. Por otro lado, los tonos rojo presentan un importante desplazamiento hacia la zona amarillenta o anaranjada, para potenciar el brillo de estos colores. Este efecto es notorio en el tono rojo de la camiseta de la nodelo, en la fotografía de retrato, que llega a ser casi resplandeciente. Aún así, se aprecia la diferenciación de las diferentes tonalidades de rojo. Utilizando el modo de color “Neutro” las imágenes muestran una menor saturación, en torno a 102%.
La resolución de las imágenes es excelente. Las pruebas identifican 2.742 líneas de altura, alcanzando casi la resolución nominal de la cámara, que es de 2.848 píxeles. La presencia de aberraciones cromáticas es muy baja, ya que la cámara compensa automáticamente estos efectos en el procesado de las imágenes JPEG. En el caso de las tomas RAW, se pueden corregir sin las aberraciones cromáticas sin ningún problema con el software Nikon Capture NX2. La nitidez de las fotografías tomadas en JPEG es algo suave, debido a los ajustes algo conservadores del filtrado interno. Aún así, las imágenes son muy ricas en detalle.
La cámara incorpora un potente sistema de reducción de ruido. Las imágenes de prueba revelan un factor luminosidad-ruido muy bajo. Incluso con las velocidades más altas, como 3.200 ISO, este factor se sitúa en un valor holgadamente por debajo de 1. Sí se aprecia, sin embargo, la presencia de ruido cromático, aunque su aspecto no desmejora al del grano de las películas.
La D300s ofrece un máximo de 10,9 EV en nuestras pruebas del rango dinámico. La cámara tiene este comportamiento con sensibilidades de 100 ISO, mientras que a 1.600 ISO, por ejemplo, se sitúa en 9,93 EV.
Conclusión
Aunque la adición de una segunda ranura para tarjetas SD y el ligero aumento de la velocidad de operación son características que mejoran aún más una cámara ya excepcional, el modo de vídeo y la visualización directa son algo decepcionantes, si se comparan con otros modelos. Con ello, la D300s continúa siendo una de las mejores DSLR del mercado, pero, quizá, habría que haber esperado de Nikon una actualización más trabajada.

Actualizar una cámara tan valorada y exitosa como la Nikon D300 no resulta sencillo. Las características de este modelo hacían que cualquier modificación pudiese suponer un inconveniente más que una mejora. Consciente de ello, Nikon ha optado inteligentemente por evitar un cambio drástico en su diseño, y solamente añadir una serie de características para situar el modelo al mismo nivel tecnológico que sus rivales. Así, entre las incorporaciones de la D300s destaca la adición de modo de grabación de vídeo HD, que hereda de su hermana D90. Otras modificaciones incluyen una segunda ranura para tarjetas SD/SDHC, que aumenta considerablemente la versatilidad de la cámara, y un ligero aumento de la velocidad de disparo continuo.

La D300s es el nuevo modelo bajo del segmento DSLR profesional de Nikon Es una cámara muy rápida, con una velocidad de 7 fps en modo de disparo continuo, gran respuesta del sistema AF y el añadido de grabación de vídeo de alta definición.

La cámara

El diseño de la cámara permanece casi inalterado respecto a su predecesora, desde el robusto cuerpo de aleación de magnesio hasta la distribución de los controles, si bien, para acomodar la segunda ranura para tarjetas, la tapa de este compartimento ha tenido que ser rediseñada. Esta nueva tapa ofrece el mismo nivel de resistencia a los elementos que la de la D300, pero su aspecto transmite una sensación de una mayor debilidad.

La segunda ranura para tarjetas, sin embargo, está bién implementada, con opciones en el menú que permiten definir la tarjeta CompactFlash o la SD como tarjeta principal. Así, la tarjeta secundaria puede utilizarse cuando se ha llenado la principal, para hacer una copia de seguridad de los archivos, o para almacenamiento de las tomas JPEG, mientras que la RAW se destinan a la principal. También se puede ajustar para que las películas de vídeo se graben en una u otra tarjeta.

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Como los otros modelos profesionales de Nikon, la D300s no ofrece modos de escena. Así, en lugar del característico dial de modos de otros modelos, la cámara dispone de botones para los ajustes de calidad de imagen, balance de blancos y sensibilidad.

Aunque desde estas páginas siempre hemos defendido que lo mejor para grabar vídeo es utilizar una videocámara y no una cámara DSLR, parece que las tendencias del mercado se dirigen en otro sentido, ya que son cada vez más los modelos DSLR que incorporan esta característica. Y es quizá Nikon el responsable de esta tendencia, ya que fue el primer fabricante en introducir el vídeo en el segmento DSLR, con la D90.

El modo de vídeo de la 300s puede ser algo decepcionante si se compara con las capacidades “Full HD” de otro modelos que ya están en el mercado. Así, al igual que la D90, la D300s está limitada a una resolución de 1.280 x 720 píxeles, a 24 fotogramas por segundo, con una duración máxima de las películas de 5 minutos a máxima resolución, ó 20 minutos en modo VGA. En lo que la D300s sí supera a su hermana es que es capaz de utilizar el autofoco durante la grabación, aunque con un sistema de detección de contraste limitado a la zona central del fotograma. Este sistema AF se muestra bastante lento, especialmente cuando intenta reenfocar un objeto que esté en movimiento. En cuanto al sonido, la cámara está equipada con un micrófono mono, pero incluye una conexión estéreo para un micrófono externo.

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La cámara no dispone de estabilizador de imagen integrado, por lo que depende de las ópticas “VR” para contar con esta característica. En un lateral del cuerpo, protegidas por una tapa de goma, se encuentran las conexiones USB 2.0, HDMI, y un interfaz para micrófono externo para la grabación de vídeo.

La D300s incorpora capacidades básicas de edición de vídeo, así se pueden realizar cortes en las películas durante su visionado en la pantalla LCD, seleccionando únicamente los puntos de inicio y fin. Además, incluye un conector mini HDMI, que permite reproducir los vídeos directamente en una pantala de alta definición.

Además de modo de vídeo, la D300s por supuesto ofrece visualización directa en su pantalla LCD para la toma de fotografías. En este modo, la cámara utiliza su sistema de autofoco principal, el Multi-CAM 3500DX de 51, al igual que todos los modelos de gama alta de Nikon. Para ello, la cámara necesita que el espejo se levante dos veces; una para enfocar y otra para captar la imagen. Como puede suponerse, esta operación es lenta y bastante ruidosa, si bien, la acción del espejo es muy suave y no causa problemas de vibración en las exposiciónes prolongadas.

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La cámara dispone de dos ranuras para tarjetas de memoria: una para CompactFlash y otra para SD/SDHC. Ambas ranuras pueden utilizarse simultáneamente para la grabación de archivos RAW y JPEG.

Afortunadamente, cuando se utiliza como una cámara réflex normal, es decir, tomando fotografías y encuadrando a través del visor óptico, la D300s tiene un comportamiento idéntico al de su aclamada predecesora, ofreciendo un cómodo manejo, un excelente visor y un autofoco tremendamente rápido. Así, si la D300 fue reconocida como una de las mejores cámaras DSLR de sensor APS-C, la D300s mantiene, e incluso supera, sus características y capacidades. Es una lástima, sin embargo, que Nikon no se haya esforzado un poco más en equiparla con un modo de vídeo acorde al resto de sus características.

En las manos

Una de las mejoras que ofrece la D300s es un ligero aumento de su rapidez de operación. Así, el encendido es casi inmediato, y es capaz de enfocar y realizar la toma tan rápido como se presiona el disparador. En modo de disparo continuo se ha aumentado la velocidad de toma de 6 fps a 7 fps, e incluso 8 fps, si se utiliza la batería opcional EH5.

La D300 utilizaba la batería recargable EN-EL3e, de 1500mAh, que ofrecía una extraordinaria duración. La D300s emplea la misma batería, pero, dadas sus mayores necesidades de consumo, debido a la visualización directa y a la grabación de vídeo, la duración de la batería ha experimentado un considerable recorte. Aún así, con su carga completa, permite realizar unas 300 tomas y grabar unos 10 minutos de vídeo, antes de que su indicador se sitúe en la última raya.

Las Pruebas

La D300s consigue unos colores muy luminosos y brillantes. En modo estándar proporciona una saturación de 110,6%, lo que resulta algo elevado para un modelo profesional. Aún así, los tonos de piel son casi exactos a sus valores ideales, mientras que el balance de blancos automático ofrece una excelente respuesta. Por otro lado, los tonos rojo presentan un importante desplazamiento hacia la zona amarillenta o anaranjada, para potenciar el brillo de estos colores. Este efecto es notorio en el tono rojo de la camiseta de la nodelo, en la fotografía de retrato, que llega a ser casi resplandeciente. Aún así, se aprecia la diferenciación de las diferentes tonalidades de rojo. Utilizando el modo de color “Neutro” las imágenes muestran una menor saturación, en torno a 102%.

Imagen de prueba estándar tomada en modo JPEG

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Imagen de prueba estándar en modo RAW. La imagen de prueba estándar muestra unos colores naturales, aunque ligeramente sobresaturados. Esta sobresaturación es especialmente relevante en los tonos rojos. La nitidez es buena, proporcionando un alto nivel de detalle. Incluso las zonas más oscuras de la toma, como el muñeco de peluche negro, ofrecen una clara diferenciación de las distintas tonalidades de gris, a pesar de apreciarse una ligera subexposición. Un ajuste de +1/2 EV resultaría más adecuado.

La resolución de las imágenes es excelente. Las pruebas identifican 2.742 líneas de altura, alcanzando casi la resolución nominal de la cámara, que es de 2.848 píxeles. La presencia de aberraciones cromáticas es muy baja, ya que la cámara compensa automáticamente estos efectos en el procesado de las imágenes JPEG. En el caso de las tomas RAW, se pueden corregir sin las aberraciones cromáticas sin ningún problema con el software Nikon Capture NX2. La nitidez de las fotografías tomadas en JPEG es algo suave, debido a los ajustes algo conservadores del filtrado interno. Aún así, las imágenes son muy ricas en detalle.

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Retrato tomado en formato JPEG (Izquierda). Retrato con flash tomado en formato RAW (derecha). Al igual que la imagen de prueba estándar, la fotografía de retrato muestra unos colores rojos muy intensos. Los tonos de piel son muy agradables y naturales.

La cámara incorpora un potente sistema de reducción de ruido. Las imágenes de prueba revelan un factor luminosidad-ruido muy bajo. Incluso con las velocidades más altas, como 3.200 ISO, este factor se sitúa en un valor holgadamente por debajo de 1. Sí se aprecia, sin embargo, la presencia de ruido cromático, aunque su aspecto no desmejora al del grano de las películas.

La D300s ofrece un máximo de 10,9 EV en nuestras pruebas del rango dinámico. La cámara tiene este comportamiento con sensibilidades de 100 ISO, mientras que a 1.600 ISO, por ejemplo, se sitúa en 9,93 EV.

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Gráficos de error de color (izquierda), curvas características (centro) y viñeteado (derecha).

Conclusión

Aunque la adición de una segunda ranura para tarjetas SD y el ligero aumento de la velocidad de operación son características que mejoran aún más una cámara ya excepcional, el modo de vídeo y la visualización directa son algo decepcionantes, si se comparan con otros modelos. Con ello, la D300s continúa siendo una de las mejores DSLR del mercado, pero, quizá, habría que haber esperado de Nikon una actualización más trabajada.

Equipo Técnico de Diorama, para Digimag.

Datos de prueba: Betternet.


Especificaciones técnicas

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