Tamron 18-270mm F/3.5-6.3 Di II VC, a prueba

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Tamron 18-270mm F/3.5-6.3 Di II VC.

Tamron cuenta en su extensa gama con uno de los objetivos más versátiles del mundo, el 18-270 mm F/3.5-5.6 Di II VC, una óptica zoom 15x que satisface prácticamente todas las necesidades del aficionado.

Sí, podría decirse que “a buenas horas mangas verdes”, pero…, igualmente que “nunca es tarde si la dicha es buena”, que tampoco es cosa manca, y tener en las manos la óptica que nos ocupa anula de facto la primera sentencia. Cierto es que nuestro protagonista está en el mercado desde hace un par de años…, pero eso no deja de ser un dato más que positivo en tiempos en los que la vigencia de los productos se reduce a apenas tres o cuatro meses, evidenciando con ello la calidad del que ahora nos interesa.

El Tamron 18-270mm F/3.5-5.6 Di II VC está disponible para monturas Canon EF y Nikon F.

Puede venir a cuento decir que desde su aparición en el mercado, allá cuando la fotografía “todavía” era química, estuvimos -estamos- utilizando a plena satisfacción el objetivo Tamron AF28-300mm F/3.5-6.3 XR Di LF Aspherical (IF) Macro, con un rango de zoom prácticamente 12x, abarcando desde un apreciable angular hasta un tele no menos estimable, es decir, una óptica indispensable para llevarla siempre encastada en una cámara SLR. Mas…, no descubrimos nada diciendo la perogrullada de que las ciencias adelantan -y cambian- que es una barbaridad, como tampoco que los cambios nos han obligado a tener que adaptarnos al ritmo que nos impone la galopante tecnología, que, como “antigüos”, mortal sería no hacerlo ya que en estos momentos todo es digital: Las teles, los videojuegos, los teléfonos, las cámaras fotográficas…, y por el camino que lleva la cosa, dentro de poco lo será hasta los melones de Villaconejos, pongamos por caso.

Bromas aparte, la realidad es que nuestro valorado Tamron “analógico” 28-300mm -todavía sin estabilizador, como puede suponerse- utilizado ahora con las SLRs digitales -DSLRs-, con sensor APS-C, sufre un “efecto de multiplicación” de 1,5x (Nikon) y 1,6x (Canon), convirtiéndose por tal circunstancia en un 42-450mm ó 44,8-480mm respectivamente, ganando en ambos casos, claro es, distancia focal por arriba, pero perdiendo efecto angular, auténtico Talón de Aquiles de las DSLR con sensores tamaño APS-C. Y debemos matizar de cara a los que más saben, que excluimos adrede del efecto multiplicador a los modelos DSLR “profesionales”, cuyo tamaño de sensor es similar al de las películas de 35mm, pero también su precio acorde con tres palabras nefastas para el bolsillo: “de gama alta”.

El Tamron 18-270 mm tiene un diámetro máximo de 8 cm, mientras que su longitud en posición de distancia focal mínima es de 10,1 cm. Al girar el anillo del zoom, el objetivo se extiende hasta alcanzar una longitud máxima de 19 cm.

Y sin más preámbulos, pasamos a abordar el meollo del trabajo presentando a nuestro nuevo favorito “digital”, que no es otro que el 18-270mm F/3.5-6.3 Di II VC LD Aspherical (IF) Macro, igualmente de la saga de los Tamron, en el que su compleja nomenclatura indica: AF: Enfoque automático; Di II: Diseño digital integrado optimizado para cámaras SLR digitales de formato APS-C; VC: Mecanismo de compensación de la vibración exclusivo de Tamron; LD: Cristal de baja dispersión (LD) mayor nitidez; IF: Sistema de enfoque interno. Un atrayente objetivo disponible para cámaras DSLR Nikon y Canon, cuya multiplicación 1,5x ó 1,6x le convierten en la práctica en un 27 x 405 mm ó 28,8 x 432 mm, respectivamente, manteniendo en todo caso el efecto angular que se perdería con el 28-300mm “analógico” y minimizando no demasiado la máxima distancia focal o rango de “acercamiento” de éste.

El objetivo incorpora una palanca de bloqueo del zoom, que evita que se extienda cuando no se desea.

Además de por la distancia focal abarcada, el Tamron 18-270mm nos interesa por incorporar un Mecanismo VC (Compensación de Vibraciones/Estabilizador de Imagen) que permite trabajar con velocidades de obturación “imposibles” sin estabilizador, lo que en la práctica representa hasta 4 pasos. Es decir, no disponiendo de Estabilizador de Imagen y utilizando el máximo rango focal -405 ó 432mm- a pulso, nunca sería aconsejable disparar a menos de un 1/500s para tener la certeza de que la toma no salga trepidada o movida. ¿Qué hacer si la luz ambiente no nos permite llegar hasta ese 1/500s de velocidad de obturación?. Sencillamente -que para eso está- pondremos operativo el Mecanismo Estabilizador VC, y sus 4 pasos nos permitirá disparar a pulso y con seguridad hasta con un ¡¡¡1/30s!!!, que no deja de ser la repanocha.

Otras dos palancas permiten seleccionar entre enfoque manual y autofoco, y activar el sistema de estabilización de imagen, respectivamente.

En las manos

Nos encontramos ante una pequeña óptica con excelente rango óptico -recogida sobresale sólo 10 cms del cuerpo de la cámara, desplegándose hasta 19 cms a su máxima distancia focal, que no deja de ser igualmente una medida reducida-, con un atractivo acabado, fiable Estabilizador de Imagen VC, contenida en peso -550 gramos-, e, importante, con un sorprendente precio.

Al operar, el anillo del zoom lleva marcadas las distancias focales 18, 35, 50, 70, 100, 200 y 270, sin que creamos necesario citar que están disponibles igualmente todas las intermedias entre esos 18 y 270 mm.

El Tamron 18-270 mm ofrece un ángulo de visión máximo de 75°33’, en la focal de 18 mm, y un mínimo de 5°55’, en 270 mm.

Quizás pudiera apreciarse una ligera resistencia del zoom al iniciar su despliegue desde la posición de 18mm, sensación que desaparece una vez “arrancado”, un hecho en absoluto negativo por cuanto evita el peligro de que el objetivo se despliegue por su propio peso llevándolo colgado. Por si esto fuera poco, el Tamron 18-270mm Aspherical dispone de un Selector para Bloqueo del Zoom, un mecanismo que “clava” la óptica en su posición de 18mm, sin posibilidad de despliegue. Estupenda idea.

La óptica resulta adecuada para la macrofotografía, proporcionando un interesante “bokeh”, es decir, unas zonas desenfocadas muy atractivas y suaves.

Encontramos muy agradable al tacto el material que recubre los anillos del zoom y del enfoque manual, así como coherente las posiciones del AF/HF (enfoque automático o manual) en la parte izquierda de la óptica y justo por encima del control VC (Estabilizador). En la parte superior derecha localizamos el botón “Look” que permite el mencionado bloqueo del anillo del zoom. Todo correcto.

El Tamron 18-270 mm es un objetivo diseñado específicamente para trabajar con sensores APS-C o DX, por lo que si se utiliza en cámaras de formato completo produce un evidente viñeteado.

La construcción de la óptica, con 18 elementos ópticos montados en 13 grupos, sus sofisticados tratamientos, y un complejo pero eficiente diseño del Mecanismo VC, justificarían por si mismos la calidad de respuesta del Tamron 18-270mm Aspherical. Del eficaz Mecanismo VC únicamente diremos que todas las partes móviles giratorias lo hacen sobre bolas de acero, amén de contar con tres imanes alojados en un soporte con tres bobinas que forman un detector… Complejo, pero eficiente, sin duda.

Las Pruebas

Para las pruebas utilizamos el Tamron 18-270mm Aspherical en un cuerpo Nikon D300s -estupenda pareja- y nos lanzamos a la aventura…

Prueba de resolución. Distancia focal 18 mm.
Prueba de resolución. Distancia focal 50 mm.
Prueba de resolución. Distancia focal 100 mm.
Prueba de resolución. Distancia focal 270 mm.

Resumida en clic por aquí, clic por allá… Enfoque rapidísimo -tanto automático como manual, con un recorrido del aro de aproximadamente sólo 60º desde 0.49m a infinito-, fiel reproducción cromática, sin distorsiones, (independientemente del normal y esperado efecto “barrilete” con las focales angulares, especialmente en 18mm), fenomenal Estabilizador de Imagen…, asegurando, por si surgieran dudas, que todas las tomas están efectuadas a pulso.

Uso del estabilizador

Para evitar daños por bruscos movimientos y golpes, es aconsejable llevar el Estabilizador VC siempre en OFF, es decir, desactivado. Su sofisticado y complejo sistema de rodamientos flotantes así lo aconseja.

Como lógico es pasarlo a ON (activado) cuando sea necesario recurrir a él, que será siempre que la poca luz disponible nos “exija” una velocidad de obturación por debajo de 1/125s, o, disponiendo de suficiente iluminación, cuando la distancia focal demandada del tele sea de “número” superior al de la velocidad de obturación empleada, refrendándose así la máxima no escrita en “tiempos analógicos” de que no es fiable operar con una velocidad de obturación inferior a la distancia focal empleada. ¿Cómo se come esto en la práctica?. Sencillo. Utilizando el 18-270mm (recordemos su multiplicación por 1,5) en una distancia focal de, supongamos 200mm (efecto de 300mm), el “número” 1/125s citado podría ser insuficiente para ese rango “número” 200mm (300mm), por lo que tendríamos que recurrir al paso inmediatamente siguiente 1/250s, tomada la distancia focal como 200m, o al 1/500s si la estimamos como 300m. En el primer supuesto -disponer de poca luz y una lectura de 1/125s o menor- la solución sería recurrir al VC para estar seguros de que la toma no nos saldrá movida; su rango de hasta cuatro pasos equivaldría a una velocidad de obturación de 1/2.000s, partiendo del ejemplo 1/125s.

270mm sin estabilizador (1/30s a f/6.3).
270mm con Estabilizador (1/30s a f/6.3).

Resumiendo: Utilizaremos el Estabilizador siempre que la poca iluminación demande velocidades de obturación por debajo de 1/125s (muy buenos pulsos aguantan bien hasta 1/60s, e incluso 1/30s, pero…), así como cuando el “número” de la distancia focal -tele- escogida sea superior a la velocidad de obturación, que en la práctica representaría que a una distancia focal, por ejemplo, de 100mm es fiable un 1/125s; la de 200mm ya “pediría” tirar con 1/250s, y, por último, puesto el aro de distancias focales del Tamron 18-270mm en su máximo acercamiento tele, 270mm, lo aconsejable sería escoger un 1/500s de obturación -siempre que la luz disponible lo permita, claro-, obviando las correlaciones que puedan marcar las distancias tele y obturaciones intermedias posibles en los aparatos actuales, pero siempre dentro de las escalas marcadas.

Distancia focal 18 mm.
Distancia focal 35 mm.
Distancia focal 50 mm.
Distancia focal 100 mm.
Distancia focal 200 mm.
Distancia focal 270 mm. nbsp;La gran versatilidad del Tamron 18-270mm F/3.5-5.6 Di II VC queda de manifiesto en esta serie de imágenes. Con un zoom 15x y una distacia focal mínima de 18 mm, el objetivo ofrece unas adecuadas capacidades angulares y un nivel de acercamiento impresionante, gracias al cual es posible captar detalles que se escapan a simple vista. Esta capacidad también es posible gracias a la inclusión de estabilizador de imagen, ya que las prestaciones tele de la óptica se verían de otro modo limitadas al uso de trípode. La imagen fue tomada en el Paseo de la Castellana, de Madrid, desde el estadio Santiago Bernabeu hacia Plaza de Castilla, cuya distancia es de 1 km, aproximadamente.

Pudiera parecer que parte de lo expuesto no tiene la menor relevancia ante los programas y automatismos de las cámaras actuales, pero es importante saber que todos ellos están basados precisamente en las correlaciones citadas.

Y, por si alguien tuviera la intención…, no es aconsejable utilizar el Tamron 18-270mm F/3.5-6.3 Di II VC LD Aspherical (IF) Macro en cámaras DSLR con sensor 1/1 (tamaño película de 35mm), ni en cámaras analógicas, de película, porque las escenas saldrán viñeteadas en la forma del ejemplo.

Conclusión

Excelente óptica, sobra decir que hemos incorporado de facto a nuestro “fondo de armario”, recomendándola sin reservas por su rango focal, su excelente Estabilizador, su reducido tamaño, y, cómo no, por su precio: Alrededor de 500 € (IVA incl.).

José Alcocer, para Digimag.

Nos gusta más

  • Rango focal impresionante, incluyendo distancia focal equivalente a 27 mm (DX) ó 28,8 (APS-C)
  • Tamaño compacto
  • Estabilizador de imagen
  • Palanca de bloqueo del zoom

Nos gusta menos

  • El parasol tiene un aspecto demasiado “plástico” y poco resistente

1 COMENTARIO

  1. LO estrené el lunes pasado. Lo único que no me gusta es que en la tienda pregunté si es compatible para una futura cámara “full frame” y me aseguraron que si y aquí veo que no lo es.

    • El Tamron 18-270mm F/3.5-6.3 Di II VC está optimizado para cámaras con sensor APS-C. Aún así puede utilizarse en una cámara “full frame”, pero a costa de producir un viñeteado considerable, lo que reduce mucho su utilidad.

      Gracias por tu comentario, y que lo disfrutes.

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