Canon Pixma Pro-10 a prueba

0
123

Canon apuesta por la impresión fotográfica de calidad, con la nueva PIXMA Pro-10, una impresora que utiliza 10 cartuchos de tinta pigmentada, que, además, ofrece unas amplias opciones de conectividad.

Canon ha desarrollado la nueva PIXMA Pro-10 como alternativa más modesta a su modelo profesional Pro-1, utilizando menos cartuchos que su hermana mayor, aunque de la misma tinta, pero ofreciendo algunas características novedosas, como es la conexión Wi-Fi, el nuevo modo Pro o el plug-in Print Studio Pro.

La impresora

La PIXMA Pro-10 no es tan voluminosa como la Pro-1, pero, aún así, tiene un tamaño considerable, con unas dimensiones de 689 x 385 x 215 mm y un peso de unos 20 kilogramos. A pesar de su considerable volumen, la impresora tiene un aspecto muy elegante, por lo que no desentonará con el entorno, una vez que se la encuentre un sitio adecuado.

La impresora dispone de una bandeja para la alimentación de papel, situada en su parte trasera y un alimentador manual, en la parte superior.

A diferencia de la PIXMA Pro-1, que está orientada al fotógrafo profesional, la Pro-10 está más enfocada al aficionado avanzado, resultando unos 200 euros más económica que su hermana mayor. Pero, dada su gran calidad, no es de extrañar que muchos profesionales opten por adquirir la Pro-10, y ahorrarse la diferencia.

La Pro-10 utiliza 10 cartuchos de tinta pigmentada LUCIA, desarrollada por Canon, con 3 de ellos pensados para la impresión en blanco y negro, entre los que se incluye una tinta de negro mate para la impresión sobre soportes fine-art. Al igual que la Pro-1, la Pro-10 también incluye un optimizador cromático que ayuda a suavizar y unificar la superficie de la imagen, cuando se imprime en papeles brillantes. La calidad tiene un precio, y los cartuchos de tinta LUCIA no son precisamente baratos, con un coste que ronda los 12 euros la unidad.

La puesta en marcha de la impresora es muy sencilla. Basta seguir los pasos debidamente indicados en el manual. En primer lugar hay que colocar el cabezal de impresión sobre el carro de desplazamiento, y a continuación introducir cada cartucho en su ranura correspondiente. Los cartuchos incluyen una pestaña que los ajusta adecuadamente y un pequeño indicador de color rojo que se enciende cuando está bien insertado.

La instalación de la PIXMA Pro-10 es muy sencilla. Basta seguir los pasos que se indican en la hoja de referencia rápida, y en pocos minutos está dispuesta para imprimir.

Tras unos minutos, en los que la impresora llena sus circuitos con las nuevas tintas, es momento de instalar el software en el ordenador. Durante la instalación de los controladores se ofrece la opción de instalar el nuevo plug-in Print Studio Pro, con el que se puede imprimir directamente desde Photoshop. Para ello, hay que acceder dentro del programa de Adobe a través del menú Archivo > Automatizar > Canon Print Studio Pro. Al hacerlo de este modo, se pueden definir algunos ajustes de impresión, como tipo de papel, tamaño, impresión con o sin bordes, calidad, etcétera.

Otra característica de la nueva Pro-10 es el modo Pro. Este modo es en realidad el ajuste por defecto de color de la impresora, y lo que hace es optimizar la gama de color para obtener los valores de brillo y saturación adecuados, tomando en consideración las características de la percepción del ojo humano. En otras palabras, que asume la gestión del color sin que el usuario tenga que recurrir a herramientas de calibración para crear un perfil específico.

La PIXMA Pro-10 cuenta únicamente con 2 botones de gran tamaño, uno de ellos destinado al encendido y el otro al desplazamiento del papel. Todas las funciones de la impresora se ajustan mediante el ordenador.

Como hemos comentado, el modo Pro está activo por defecto, y la forma de desactivarlo es seleccionando la opción “La impresora gestiona los colores”, dentro de la caja de diálogo de impresión de Photoshop. De esta forma, los usuarios podrán seleccionar el perfil ICC adecuado para obtener sus fotos exactamente del modo que quieren.

Los cartuchos se ajustan perfectamente a la ranura, gracias a una pequeña pestaña. Una lámpara roja se enciende cuando el cartucho está insertado correctamente.

Imprimiendo

La PIXMA Pro-10 es una impresora muy rápida y silenciosa. En modo estándar es capaz de imprimir una fotografía de tamaño A3+ en color en 5,5 minutos, y 8 minutos en modo de alta calidad. Las copias en blanco y negro tardan algo más: 7,5 minutos, en modo estándar, y 10 minutos en modo de alta calidad.

Y hablando de calidad, la Pro-10 se sitúa ligeramente por debajo de la profesional Pro-1, lo que es lógico si se considera que utiliza 2 tintas menos. Aún así, la calidad de las impresiones es extraordinaria.

La Pro-10 imprime una fotografía de tamaño A3+ en unos 5 minutos y medio. La calidad de impresión es muy buena, con una reproducción de los tonos muy precisa.

Con una resolución máxima de 4800 x 2400 dpi, la Pro-10 se desenvuelve muy bien en la reproducción de colores. En nuestras pruebas hemos impreso diversas fotografías de modelos, con unos resultados asombrosamente similares a las imágenes originales. La reproducción de los rojos, azules o verdes es muy precisa, mientras que los tonos de piel son muy atractivos y naturales, ofreciendo, además, un nivel de detalle muy alto.

En comparación con la Pro-1, las impresiones realizadas con la Pro-10 son ligeramente más oscuras, sin llegar a ofrecer el mismo nivel de rango dinámico. Este efecto se hace más relevante en las zonas de sombra, y afecta tanto a las fotografías en color como en blanco y negro. Es evidente que las 2 tintas grises extra de la Pro-1 son determinantes en el rango dinámico de las imágenes impresas. Aún así los resultados son más que satisfactorios.

Las impresiones en blanco y negro necesitan algo más de tiempo que las de color. La PIXMA Pro-10 ofrece una muy buena reproducción monocromática, aunque con menor rango dinámico que su hermana mayor, la Pro-1, que dispone de 2 tintas grises adicionales.

Otras características

La PIXMA Pro-10 ofrece unas amplias capacidades de conexión, desde el característico USB 2.0 y compatibilidad PictBridge, hasta su inclusión en una red Ethernet, sin olvidar la conexión inalámbrica Wi-Fi. Además es compatible con la aplicación AirPrint, de Apple, lo que posibilita la impresión directa desde un iPhone o un iPad sin necesidad de instalar ningún controlador adicional.

Y para aquéllos que quieran imprimir sobre discos CD y DVD, la Pro-10 cuenta con una bandeja especial para hacerlo.

Conclusión

La Canon PIXMA Pro-10 es una impresora fotográfica muy interesante. Es rápida, silenciosa y ofrece muchas opciones de conexión, incluyendo capacidades Wi-Fi. Con sus 10 tintas pigmentadas, la Canon PIXMA Pro-10 supone una alternativa más económica que la Pro-1 para imprimir fotografías de calidad, con un tamaño máximo A3+. Aunque, al disponer de 2 tintas menos que su hermana profesional, la Pro-10 ofrece un menor rango dinámico, que es especialmente detectable en las zonas de sombra de las imágenes, su calidad de impresión es más que suficiente para colmar las necesidades de los aficionados más exigentes. Y con un precio inferior al de la Pro-1, también puede ser tomada en consideración por los profesionales.

E. T. Diorama, para Digimag.

Nos gusta más

  • Gran calidad de impresión, con vivos colores y tonos de piel muy naturales
  • Buena reproducción del B/N
  • Rápida y silenciosa
  • Conexión Wi-Fi
  • Sencilla instalación

Nos gusta menos

  • Al disponer de menos tintas grises que la Pro-1, ofrece un menor nivel de detalle en las sombras

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, añade tu comentario
Por favor, introduce tu nombre aquí