Samsung WB2200F a prueba

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Desde su presentación en la CES de Las Vegas el pasado mes de enero la “bridge” WB2200F de la firma coreana Samsung (sin ser probada) ha despertado en la “Red” los más negativos comentarios de los “fotoaficionados”, que sería injusto silenciar porque están ahí a disposición de todo el mundo.

Comentarios como “voluminosa, pesada y cara”, hasta otros mucho más contundentes…, poco menos en la línea de: “antes me hago el harakiri que comprarme ese mamotreto”.

La cámara

Sin dar ni quitar la razón a nadie, que cada cual es muy dueño o dueña de opinar lo que mejor le cuadre, y antes proceder a operar con ella, comencemos por recoger algunas de las opciones técnicas que ofrece la Samsung WB2200F:

  • Cámara compacta “bridge”
  • Sensor retroiluminado CMOS BSI de 16,4 Mp 1/2,3
  • Doble empuñadura
  • Optica fija zoom 60X 3,58/214.8mm f/ 2.8-5.9 (20-1.200 equivalente en 35mm)
  • stabilizador de imagen
  • Obturación 8 a 1/2.000 s.
  • Disparo en ráfagas hasta 8 fps.
  • Visor electrónico de 200.000 puntos
  • Pantalla fija LCD TFT, de 460.OOO puntos
  • Rango ISO 80-6.400
  • Medición matricial, central y puntual
  • Exposición P, S, A, M y modos de escena
  • F Autofoco por detección de contraste en modos normal, continuo y seguimiento
  • Flash integrado
  • Formato JPEG (carece de RAW)
  • Ranura única para tarjetas de la familia SD
  • Vídeo Full HD hasta 1080/30 fps.
  • Conectividad USB 2.0, WiFi y NFC
  • Batería de larga duración Li-ion
  • Medidas y peso: 119x122x99mm y 708 gramos, incluida batería

De ellas cabe destacar sobre todas las demás el amplio rango focal del objetico de la cámara que abarca desde un muy aceptable angular como es un 20mm hasta un fenomenal teleobjetivo de nada menos que 1.200mm, hablando siempre en equivalencias al formato 35mm.

Ello, según nuestra opinión, desmontaría los argumentos esgrimidos por algunos hipotéticos usuarios -o así se supone- en el sentido de que: “No nos convence una óptica fija porque nos impide cambiar de objetivo”.

Lo que nos lleva a preguntar:

¿De verdad disponiendo de un notable angular y un fenomenal teleobjetivo se hace necesario tener que cargar con una batería de objetivos, fijos o tele, además de un imprescindible trípode, para cubrir tan amplio rango focal?.

Claro que acogiéndonos a la sentencia que lanzó un mítico torero…, que no está demasiado claro si fue “Guerrita” o “El gallo”: “Hay gente (gustos) pa’tó”.

Y continúan esos “hipotéticos” usuarios:

“Es muy grande y pesada. Para eso me compro una réflex”.

“Además, su precio nos empuja mucho más a decidirnos por una réflex”

Y estos dos últimos argumentos sí nos parece que son irrebatibles, porque la Samsung WB2200F es en tamaño y peso similar a muchas cámaras réflex. Y nada qué argumentar sobre el precio.

No obstante y como se suele decir. Para gustos…, los colores.

Ahora bien…, nosotros, así, a bote pronto, también tenemos dos comentarios en contra:

  • La pantalla LCD TFT podría haber sido móvil
  • No poder grabar en formato RAW…

Que podemos adelantar le restará alguna estrellits en la valoración final.

No cabe la menor duda de que los comentarios y opiniones observados en la “Red” sobre la cámara deben provenir en su mayoría de esa élite de fotógrafos practicantes que en tiempos diose por llamar “buenos aficionados”, o “aficionados avanzados”, etapa o antesala imprescindible para el posterior paso a profesionales, o cuando menos, algunos de ellos y algunas de ellas.

Al resto, al gran resto, precio, peso, tamaño y carencias…, pensamos que les importa un higo…, chumbo o de cuello de dama, es igual y por un decir.

Y, por descontado, lo mismo que a los profesionales en eso de ganarse el pan –mejor con jamón de Jabugo que con simple mortadela- haciendo fotos.
Insistimos en que a ese citado resto (“multitumillonario” grupo que, desde siempre, pasó y pasa olímpicamente de las propias cámaras fotográficas compactas), los modelos “puramente” fotográficos, sean del estatus que se quiera les importa poco o nada, ya que sólo tienen ojos para su “smarphone”, “tablet” o para cualquier otro artilugio con cámara de fotos incluida que estén utilizando, cuya calidad de imagen los tiene a ellos y las tiene a ellas poco menos que alucinados y alucinadas por su alta calidad.

Por lo tanto aparquemos comentarios, provengan de donde provengan, y centrémonos práctica y exclusivamente en los resultados que se obtienen manejando la Samsung WB2200F, no sin antes decir que sus características y prestaciones son similares…, y no exactamente iguales a las ofrecidas por la Panasonic Lumix DMC-FZ70, o FZ72 según el mercado (EE.UU. o resto del mundo), dotada igualmente con sensor CMOS de 16 Mp y objetivo zoom 20-1.200mm, porque ésta, la Panasonic, sí que ofrece grabación RAW.

En lo que se diferencian notablemente ambas cámaras es en su “anatomía” o lucimiento externo. La Samsung muestra un cuerpo más aparente, más “profesional”, otorgado por sus dos empuñaduras acabadas en un agradable tipo “piel de naranja”…, en negro, debe aclararse.

Mas…, como hoy tenemos en las manos la Samsung WB2200F, hablemos de la Samsung WB2200F.

Asida con la derecha, en la parte trasera encontramos la pantalla LCD TFT fija (¡¡¡mecachis!!!), el visor electrónico de 200.000 puntos, y los clásicos botones o pulsadores para optar a pantalla LCD o visor electrónico, compensación de la exposición, menú, flash, macro, vídeo, etc.

En la parte superior…, la no menos ya clásica ruedecita S, P, M, A, Vídeo, botón de puesta en marcha, ruedecita para compensar los valores de la exposición, disparador con control del zoom, micrófono o altavoz sobre la tapa del flash, y el “direct link” para la conexión inalámbrica de la cámara

En el lateral izquierdo, ruedecita para adaptar el visor electrónico a la vista del usuario, apertura del flash, apertura para la batería y ya en el cuerpo del objetivo botón de función.

En el derecho, conexiones y ranura para las tarjetas de memoria SD, ambas con su tapita correspondiente.

Entre éste, lado derecho y frontal, un duplicado del disparador, ruedecita de compensación de la exposición y control zoom del objetivo, todo ello para facilitar las tomas verticales…, ayudado por la empuñadura vertical, como es lógico apuntar.

Del frontal, solamente puede destacarse el diseño de ambas empuñaduras, el LED de luz auxiliar, y, por supuesto, el frontis del objetivo. Nada más.

Para no discriminar al lateral inferior de la cámara por estar debajo, señalemos que solamente se encuentra la rosca para acoplar un trípode.

En cuanto a las opciones operativas, digamos que permanecen constantemente visibles tanto en el visor electrónico como en la pantalla LCD.

Hecha la presentación, y tras las pertinentes operaciones prácticas con la Samsung WB2200F, no tenemos por menos que confirmar y re-destacar por un lado la capacidad del objetivo zoom de la cámara, y por otro la fiel reproducción de color en todas las tomas, sin excepción.

Optica

Como acuñaron los chinos, que como se sabe son más listos que el hambre en cosas de proverbios y demás: “una imagen vale más que mil palabras”…, recurrimos a ella mostrando en imágenes la “potencia” y calidad de la óptica 20-1.200mm de la Samsung WB2200F.

La primera toma se hizo con el zoom a una distancia focal equivalente a 50/55mm, que como saben los que lo saben es similar a la visión humana, mostrando una toma corriente de un paisaje corriente.

Pero recurriendo, desde el mismo sitio, a los 1.200mm de la óptica “llegamos” hasta un lugar llamado “El Telégrafo”, del que en línea recta nos separaba calculamos que de unos 6 a 7 kilómetros, y…

A pesar de la normal compresión de los elementos pululantes en el aire que contribuyen a hacer algo difusa la escena…, ¡¡sorprendente los detalles mostrados del lugar!!.

En la segunda prueba procedimos exactamente igual, haciendo una toma a “visión normal” y la última con el zoom a máxima potencia, y…

¡¡Más sorprendente todavía, puesto que la distancia “recorrida” no bajaba de 25 a 30 km y los detalles de la basílica del Valle de los Caídos ahí están!!.

Y la repanocha en verso en el examen de la “potencia” del zoom de la Samsung WB2200F en un tercer ejemplo…, aunque visualmente pudiera parecer menos impactante:

Partiendo de una distancia focal más o menos “normal”, y gracias al 1.200mm de la Samsung WB2200F, “volamos” hasta la cima de “La Maliciosa” de 2.227 metros de altura en la Sierra del Guadarrama y…, qué decir salvo que ¡¡impresionante!!! por cuanto la distancia en esta ocasión rondará y ronda de 35 a 40 km en línea recta.

Es justo decir que no es precisamente fácil efectuar tomas a la máxima potencia del zoom, por cuanto no resulta sencillo “fijar” la imagen tanto en el visor como en la pantalla LCD operando a pulso. Y un punto irritante en tales circunstancias si el enfoque de la cámara no encuentra suficiente contraste en la escena.

Incluimos ilustrativamente tomas efectuadas con distancias focales intermedias durante los tres ejemplos para “dar fe” de cuanto decimos, añadiendo que las tomas con zoom máximo, evidentemente un pelín “difusas” por la compresión del aire, quedan pintiparadas utilizando las opciones de mejora ofrecidas por la cámara, es decir editándolas en la propia Samsung WB2200F, como se muestra en la siguiente imagen.

A destacar, como hemos adelantado, que todas las tomas fueron efectuadas a pulso, nada de trípode ni ningún otro soporte, confirmando que el estabilizador de imagen de la cámara funciona perfectísimamente.

Difícilmente por no decir imposible podría captarse una imagen no trepidada, o no excesivamente trepidada como muestran los ejemplos, utilizando en una cámara réflex una hipotética óptica de 1.200mm a pulso.

En el caso opuesto, con la óptica en 20mm, el enfoque se produce prácticamente “tocando la escena”.

Accidental y curiosamente estando la cámara apoyada en un papel de notas, nos dio por “ver qué ocurría” escogiendo la opción “macro” y disparando sin más.

La imagen, nos ahorra mil palabras. Júzguese.

Y utilizando la Samsung WB2200F en tomas de retrato y primerísimos planos, no tenemos por menos que dar también una muy alta nota a su óptica, cuya reproducción de colores es a todas luces fidedigna.

Empuñadura doble

Merecen su propio apartado por cuanto ambas empuñaduras están inteligentemente diseñadas y transmiten esa para nosotros agradable sensación de estar trabajando con una DSLR, y no de bajo rango precisamente.

Modos de toma

La cámara ofrece buenas opciones, en cuanto a modos de toma se refiere. Además de los “avanzados” modos P, A, S y M, la WB2200F incluye modos automático, Smart -con 11 programas de escena-, y Smart Auto -modo que selecciona automáticamente uno de dichos programas-, además de alguna otras opciones automatizadas.

La nueva Samsung también permite realizar la edición de las imágenes en la propia cámara. Esta característica permite mejorar algunos aspectos básicos de las tomas, como contraste, luminosidad o saturación de los colores.

En cuanto al enfoque, además de utilizar el sistema AF de contraste, el usuario puede recurrir a hacerlo manualmente, lo que amplía las opciones creativas del modelo.

Sobra decir que la Samsung WB2200F también permite la grabación de vídeo FUll HD a 30 fps, además de otras opciones de resolución y calidad, entre las que se incluyen 2 modos ultra lentos. El comportamiento de la cámara en este sentido es destacable, con una utilización del zoom muy suave y un enfoque más que aceptable en todo momento. El sonido de las secuencias es captado a través de un micrófono estéreo situado en la parte superior del cuerpo.

Flash eyectable (manualmente)

La Samsung WB2200F lleva escamoteado el flash en la protuberancia que recuerda a la del pentaprisma de las DSLR, auxiliar que no salta automáticamente ante escenas poco iluminadas sino que hay que activarlo con el botón correspondiente.

Y hablando del flash…, parece un contrasentido, aunque no lo sea, en una cámara en la que el fuerte son los “kilométricos acercamientos” de su óptica zoom, sabiendo como sabe o debe saber todo “avanzado y buen aficionado” que su destello escasamente ilumina escenas situadas más allá de los 4 ó 5 metros.

Pantalla y visor

Debemos confesar que nosotros recurrimos habitualmente durante las tomas a utilizar el visor de la cámara (cuando lo tiene)…, y pocas, muy pocas veces a la pantalla LCD del aparato con el que estemos trabajando. Cosa de fotógrafos antiguos. No podemos evitarlo.

Por esa misma razón, tampoco podemos evitar echar de menos los visores ópticos, por mucho que se haya avanzado en los electrónicos. Y el de la Samsung WB2200F no nos hace cambiar de idea a pesar de sus 200.000 puntos.

Y lo de siempre. Esa nuestra preferida costumbre hace que dejemos la pantalla LCD de la cámara que sea hecha una pena por mor del inevitable apoyo de la nariz en ella.

Y dado el innegable aspecto “profesional” de la Samsung WB2200F y como se dijo al principio, echamos de menos que la pantalla LCD no pueda orientarse y obligue con ello a adoptar la postura de “arriba las manos” o “aminobwana” cuando se utiliza…, impropio, según valoramos, de estar operando con una cámara de tan marcada pinta “profesional”.

Carencia de RAW

Insistiendo en el fenomenal aspecto de la cámara…, no se comprende la no incorporación de la opción RAW. Los usuarios de este tipo de cámaras la echarán tanto de menos como nosotros.

Rapidez operativa

Estando dentro de la línea de su segmento, nuestra deformación “réflex” hace que de común encontremos este tipo de cámaras “puente” como de “respuesta vaga”, o lo que es lo mismo “dubitativas” o “lentas”, máxime si las escenas a captar muestran bajo contraste, momento en el que el sistema de enfoque del aparato suele “volverse loco”. Lamentablemente la Samsung WB2200F no es una excepción.

En el ejemplo incluido vemos que la cámara ¡¡”se negó en redondo” a enfocar la rosa roja por su bajo contraste!!, enfocando por su cuenta allá donde lo encontró. Y mira que lo intentamos veces.

También encontramos “perezosa” la respuesta de la cámara en otras operaciones y especialmente al pretender cambiar la distancia focal inmediatamente después de hacer una toma…, seguramente originada por la “calma” del “buffer” durante la transferencia de la imagen captada por el sensor hasta la tarjeta de memoria.

Por lo demás…, no nos duelen prendas reconocer que en cuanto a calidad de resultados la Samsung WB2200F nos ha convencido plenamente.

Y, es Samsung… está bien conectada

Samsung lleva un tiempo apostando por la conectividad en sus cámaras, y la WB2200F no es una excepción. El modelo ofrece conectividad Wi-Fi y NFC, permitiendo tanto la transferencia de fotos y vídeos entre la cámara y un smartphone, como la utilización de un dispositivo Android o iOS como visor remoto. En este caso, el terminal permite encuadrar la escena, seleccionar el modo de flash, ajustar el zoom y disparar.

Conclusión

Marcado aspecto de cámara réflex “profesional” de la Samsung WB2200F, siendo en realidad un modelo “bridge” o “puente” entre las cámaras compactas y las DSLR o réflex, de la que puede destacarse su excepcional rango focal 20-1200mm equivalente en formato de 35mm, la calidad de respuesta de su sensor CMOS BSI de 16 Mp y, cómo no, sus dos empuñaduras que la distingue de todas sus “rivales” “bridge”.

De intuitivo y por tanto fácil manejo, sus botones de control quedan perfectamente al alcance del dedo pulgar de la mano derecha tanto en posición horizontal como en vertical.

Y dando por sentado que todo profesional y usuario de “bridges” lo conocen perfectamente…, añadiremos no obstante para algún “smarphonista” que pudiera estar interesado que, en una extensión de óptica de sólo 6,4 cms, la Samsung WB2200F alcanza la distancia focal que en el formato de 35mm tendría que medir originalmente 1 metro y 20 centímetros…, enormes medida y peso (de existir tal objetivo) con las que, si no imposible, resultaría dificilísimo conseguir tomas sin utilizar un buen trípode…, si bien debemos añadir para conocimiento general y los siempre expectantes “tiquis miquis” que las más avanzadas tecnologías han logrado reducir considerablemente las medidas y peso de los superteles…, pero, ya que estamos, en absoluto su elevado precio, que los hace inasequibles para la mayoría de mortales. Y, como decimos, distancias focales de 1200mm en formato de 35 no creemos que se comercialicen actualmente.

Por lo tanto…, ahí está la diferencia a favor de la Samsung WB2200F, que, sobre la marcha, caemos en la cuenta de que bien pudiera ser muy positivamente valorada por ese grupo de “profesionales” conocidos por “paparazzi”, que cargados de pesadas herramientas vienen ganándose la vida “robando” las escenas intimas o comprometedoras de alguna que otra “pedorr…”, perdón, queremos decir de alguna que otra “famosilla”…, o “famosillo”, claro…, faltaría más.

De precio en salida, entre 400 y 450 euros, que… “peche”, “peché”…, estamos seguros de que se encontrarán rápidamente ofertas por debajo de los 400 euros. En cualquier caso, estimamos que su precio definitivo estará dentro de la línea en este tipo de cámaras.

E. T. Digimag.

Nos gusta más

  • “Carrocería” de contundente y atractivo diseño
  • Segunda empuñadura para facilitar tomas en vertical, encontrándose duplicado en ella, además, elementos de disparo, zoom y compensación de la exposición
  • Impresionante rango focal 20-1.200mm
  • Calidad óptica
  • Fidedigna reproducción de color
  • Fácil e intuitivo manejo
  • Muy buena respuesta del sensor CMOS BSI DE 16,3 Mp

Nos gusta menos

  • Con un diseño tan “profesional” la pantalla LCD no debería ser fija
  • Por la misma razón, se echa de menos la opción RAW
  • Su falta de sellado ante inclemencias (polvo, humedad, etc.)
  • Enfoque dubitativo ante determinadas escenas
  • Respuesta “perezosa” en general

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