En memoria de Paul Fusco, el fotógrafo de Magnum que retrató las locuras del siglo XX


Paul Fusco ha sido uno de los mejores fotógrafos de la agencia Magnum desde que ingresó en 1973. Tenía una sólida carrera detrás y un espectacular reportaje que vamos a contar a continuación. Ha muerto el 15 de julio de 2020 y nos deja todas sus fotografías para contar su vida.


Los fotógrafos de la agencia Magnum son grandes maestros del reportaje fotográfico, del mundo del periodismo. Ahora se ha abierto, gracias a la mano de Martin Parr, a nuevas propuestas de la que todavía desconocemos su alcance real. Hasta ahora las fotografías hablaban por sí solas pero ahora nos las tienen que explicar.

Paul Fusco era de la vieja escuela, un fotógrafo de color y blanco y negro (así de profesional y versátil era) que aprendió el oficio en la guerra de Corea con el ejército estadounidense a principio de los años 50.

Y debió gustarle tanto la experiencia que a la vuelta decidió ir a la universidad a estudiar fotoperiodismo. Se licenció en 1957, se trasladó a Nueva York y empezó a trabajar con la revista Look, donde estuvo hasta 1971, fecha en la que cerraron.

Esto es lo que le acercó a la agencia Magnum, en la que entró como asociado en 1973 y como miembro de pleno derecho un año después. Así pudo publicar en todas las cabeceras de renombre de aquellos años, como TIME, Life, Newsweek, New York Times Magazine y otras revistas internacionales.

Fuscoii Fotograma del vídeo ‘The Robert Kennedy Funeral Train June 8, 1968’

Fotografió todo tipo de temas, desde las protestas sindicales de los agricultores de los EEUU hasta un impresionante trabajo sobre el SIDA en un hotel de San Francisco donde residían los olvidados de la ciudad. También retrató la revolución zapatista del comandante Marcos y las consecuencias de la explosión de Chernobil. Pero su trabajo más emocionante fue el del último viaje de Robert Kennedy.

La serie del último viaje de Robert Kennedy

El clan de los Kennedy está considerado como lo más cercano a la realeza que tiene EEUU. Pero es una de las familias más desgraciadas del mundo. A los cinco años del asesinato del presidente John F. Kennedy, su hermano sufrió el mismo final.

Sus restos fueron trasladados en tren de California a Washington. El viaje inesperado del féretro pilló de sorpresa a Paul Fusco. Desde la redacción de la revista Look le dijeron que debía montarse en ese tren para cubrir todos los funerales que se iban a celebrar.

Lo que vio durante el largo viaje le llevó a salir del tren y fotografiar con sus cámaras. La gente, de forma espontánea, se acercaba al paso de los vagones para presentar sus respetos a un futuro posible presidente que podría haber cambiado la historia de EEUU y por extensión del mundo.

Paul Fusco disparó más de 1000 fotografías desde el tren en marcha, pegado a la ventanilla. Tenía que dominar como nadie la fotografía en movimiento. Y seguro que tenía experiencia por sus años en la guerra.

Lo más curioso es que esas fotos, en las que un país entero quiso despedir a un miembro de los Kennedy, no se utilizaron nunca… Hasta el año 1998, cuando las enviaron desde Magnum a la revista del tristemente fallecido John Kennedy Jr., el hijo de JFK.

Fuscoi Fotograma del vídeo ‘The Robert Kennedy Funeral Train June 8, 1968’

Y se publicaron en un libro cuarenta años después llamado ‘RFK Funeral Train’. A los diez años reeditaron el libro con más fotografías… Y es el retrato de los habitante de un país, de la melancolía y la tristeza que sintieron.

Y ese trabajo ha inspirado a muchos artistas… El trabajo más curioso es el que realizó Rein Jelle Terpstra. En las fotografías se ve a mucha gente con una cámara… Recorrió ese tramo de 400 Km y encontró hasta 200 disparos de ese instante que formaron parte de su proyecto.

Paul Fusco ha sido despedido por sus compañeros. Pero nos quedamos con la frase de Bruce Davidson:

Hay pocas palabras para describir a Paul: amable más que amable, humano más allá de lo que humanamente se puede ser.

Se va uno de los grandes. Ahora nos toca recordarle viendo sus fotografías, su legado y darle las gracias por ayudarnos a recordar el mundo.



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