Las mejores fotos del año 2020 para el equipo de Xataka Foto


Este extraño año se termina y, con ello, damos inicio a un nuevo año lleno de historias de luz capturadas a través de un objetivo. Hace poco hicimos un recorrido por las mejores fotografías con las ganadoras de los certámenes de 2020. En esta ocasión, cada uno de los editores del portal hemos revisado cuáles de aquellas fotografías no llegó más al corazón y la mente.

Cada uno pasó un proceso de selección especial. Llegamos a nuestras conclusiones basados en el contexto, en la intuición y en el análisis. Tal vez no sean las mejores fotos del año, pero son las que más apreciamos. ¿Cuáles fueron las vuestras?

Óscar Condés

No ha sido fácil decidir cuál es para mí la foto de este 2020, aunque sí tenía claro que debía estar relacionada con ese hecho que nos ha tenido en vilo a todo el mundo durante este funesto año. Hablo, claro está, de la pandemia del coronavirus.

Se da la circunstancia de que, normalmente, soy el encargado de mostraros los ganadores de los concursos que vamos conociendo a lo largo del año, así que veo muchas fotos, pero tenía claro que mi elegida debía tener que ver con algo cercano.

Reconozco que me impactaron las imágenes que mostraban ciudades inéditamente desiertas (como éstas de Nueva York o éstas otras de mi ciudad, Madrid), pero mucho más las que tenían que ver con los que más han sufrido la pandemia. Por eso, mi elegida es esta imagen que muestra la mano de una anciana, postrada en una cama, que sujeta una muñeca.

Santi Palacios Mejor Foto 2020

Fotografía: Santi Palacios | Parte de la serie ‘Soledades mayores’

La mano muestra la avanzada edad de su dueña quien, sin embargo, se aferra a una muñeca que bien podría simbolizar la esperanza. Una imagen dura y al tiempo tierna que para mí bien podría representar lo sufrido por la gente mayor en las residencias de ancianos.

Y es que, como todos sabemos, en este año de mucho dolor sin duda quién lo peor lo ha pasado han sido los residentes (y el personal) de estos lugares. Lugares donde muchas personas han muerto, algunas abandonadas a su suerte por la ineptitud de los políticos, y otras han tenido que vivir en el mayor de los aislamientos, en una época en la que la gente necesita más que nunca el cariño y el contacto cercano con sus seres queridos.

La foto es de Santi Palacios y forma parte de su serie ‘Soledades mayores’ que fue galardonada con el Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña, pero reconozco que podría haber elegido muchas otras imágenes de los muchos proyectos que surgieron durante el confinamiento.

No sabemos qué nos deparará el futuro, pero creo que 2020 lo recordaremos siempre como un año horrible y una imagen como ésta bien podría representar lo que han pasado los que peor lo están pasando.

Fernando Sánchez

Acaba de terminar uno de los años más difíciles. No ha sido una guerra pero todos hemos sufrido al mismo enemigo. No ha servido para salir mejores porque en vez de unirnos algunos se han aprovechado para intentar separarnos. Pero cuando nos quedamos con lo que nos queda de humanidad descubrimos que todo lo que buscamos es simplemente poder tocar y besar a nuestros seres queridos.

La fotografía de Emilio Morennati de la agencia Associated Press, en la que dos personas mayores se abrazan y besan con guantes y mascarillas, a través de un plástico que les separa es de una dureza insoportable. Ahí está una de las cosas que más echamos de menos estos meses horribles: la ausencia de contacto.

No es una fotografía difícil, no es algo lejano, no requiere mucha técnica ni la mejor cámara del mundo. Solo hace falta estar ahí para contarlo, para verlo. Seguro que había más gente en la sala pero el fotógrafo les ha aislado, les ha convertido en un símbolo.

Dos personas en una sala umbría, por el calor, apenas iluminada por un rayo de sol que se adivina a los pies de Agustina Cañamero mientras abraza a Pascual Pérez. Ya no son solo dos anónimos, son dos abuelos, con todo lo que significa este vínculo familiar.

Para mi es un ejemplo perfecto de la función de la fotografía.

Sergio Fabara

Elegir una de las mejores fotografías del año es una labor difícil. Por un lado, se podría buscar su color, composición y demás elementos técnicos para seleccionar la ganadora. Por otro lado se puede analizar la historia que cuenta. También se puede ver el impacto que esa imagen tiene en el mundo. Pero, al final, todos esos elementos se resumen a qué imagen quedó grabada en mi mente para este año.

Mi amor por los animales me llevaría a pensar que la tigresa siberiana capturada por Sergey Gorshkov para ganar el Wildlife Photographer of the Year, las focas cangrejeras bajo un iceberg de Greg Lecoeur para los Underwater Photographer of the Year o la tortuga haciendo una ‘peineta’ que conquistó los Comedy Wildlife Photography Awards deberían estar en la cima. El campo de la vida salvaje tuvo imágenes maravillosas.

Por otro lado, la fotografía científica tuvo momentos igual de cautivantes. Tenemos una fantástica fotografía de un brócoli a 3200 MP de resolución capturada con el nuevo sensor para la cámara del telescopio de vigilancia sinóptico del Observatorio Rubin. También hay una increíble toma tilt-shift de Andrómeda capturada por Nicolas Lefaudeux  que le ganó el Astronomy Photographer of the Year.

Pero, entre tantas imágenes, alguna debía sobresalir en esta nube de imágenes que muestran las maravillas de nuestro universo. Se encontraba en el mundo microscópico y fue capturada por Daniel Castranova, el doctor Brant Weinstein y Bakary Samasa.

ganadora nikon small world wards

Fotografía | Daniel Castranova, Dr. Brant Weinstein & Bakary Samasa | Bethesda, Maryland, Estados Unidos | ‘Dorsal view of bones and scales (blue) and lymphatic vessels (orange) in a juvenile zebrafish’

La imagen ganadora del Nikon Small World presenta una técnica de fluorescencia y un microscopio confocal. Con este método y un proceso de acople de 350 fotografías, el equipo de investigadores nos muestra las escamas y el sistema linfático de un pez cebra. Una imagen cautivante en composición, color y proceso técnico.

Así mismo, en la imagen descubrieron que los peces cebra cuentan con un sistema linfático dentro de sus cráneos, lo cual se pensaba que solo ocurría en mamíferos. Con este descubrimiento, los peces pueden ser estudiados para el estudio y desarrollo de tratamientos para enfermedades cerebrales como el cáncer y el Alzheimer. La imagen cuenta una historia y tiene un impacto muy grande en la sociedad.

Todos los elementos se juntan en esta maravillosa imagen: técnica, historia e impacto. Sin duda alguna, mi imagen favorita de este año.



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