Seis razones a favor de usar el formato panorámico en nuestras fotografías


La fotografía panorámica tuvo un boom hace años que marcó a muchos fotógrafos, entre los que me encontraba. Nadie sabe bien el motivo de su éxito, justo antes del boom de las redes sociales. Hoy vamos a ver por qué no deberíamos olvidarnos de la proporción panorámica.

De nuevo las redes sociales tienen la culpa de la desaparición de este formato tan querido hace apenas cinco años. Incluso uno de los autores superventas del suelo patrio escribió un libro sobre el tema. Solo se hizo una edición, señal de que la moda estaba dando sus últimos coletazos…

Y es una pena. Creo que es el mejor homenaje que puede hacer la fotografía al cine, del que toma la proporción. Hoy todas las pantallas de televisión, monitores y ordenadores son panorámicos. Pero parece que los fotógrafos nos hemos olvidado de los 16:9 que tanto juego dieron.

Las seis razones para usar el formato panorámico

El formato panorámico se caracteriza por dar una sensación de amplitud de la escena como ningún otro formato, como por ejemplo el cuadrado. Hay varias proporciones panorámicas. Como siempre, depende de la destreza del fotógrafo para apostar por una o por otra.

La única precaución que hay que tener es no caer en el conocido popularmente como formato espagueti, muy largo y estrecho. Visualmente no aporta nada y es muy complicado llegar a componer algo con fuerza… aunque tú puedes ser el primero que lo haga, por supuesto.

Pan2 Relax

Como ya hemos dicho antes el formato panorámico tiene diferentes proporciones. Y la mayoría vienen del mundo cinematográfico. En el séptimo arte se introdujo para luchar contra la invasión de las primeras televisiones cuadradas que salieron al mercado.

Se dieron cuenta de que es un formato mucho más completo, más cercano a la realidad tal como la contemplamos. Parece que todas son ventajas, así que vamos a describirlas.

1. Es un formato abierto

Ahora mismo todo el mundo apuesta por los 16:9. Nuestras flamantes televisiones planas tienen esta relación de aspecto, como se dice en inglés. 1,77. Pero podemos trabajar con algunas más alargadas y atractivas, desde el 17:8 (1,85:1) hasta el espectacular Cinemascope 21:9 (2.33:1). Incluso podemos llegar al famoso Panavision 12:5 (2.39:1) o al exagerado y perfecto 11:4 (2.76:1) en el que se rodaron ‘Ben-Hur’ o ‘Los odiosos 8’.

Paniii Desde el aire

Nosotros solo tenemos que elegir cuál se adapta mejor a lo que queremos mostrar. Personalmente casi siempre apuesto por el 21:9 por la herencia visual del cine. En una exposición podríamos combinar varios formatos panorámicos y siempre quedaría bien.

2. No es necesario tener cámaras especializadas

El formato panorámico se puede conseguir de muchas formas. Con una cámara panorámica -por supuesto- y con cualquier programa de edición, algo mucho más versátil.

Pani Con Adobe Lightroom

También podemos tomar varias fotografías en vertical y luego unirlas en el ordenador hasta límites insospechados. Algunos incluso se compraron una rótula especial para conseguir uniones perfectas. La mayoría tirábamos a pulso. Con todos los millones de píxeles que tenemos ahora ya no es necesario hacerlo, salvo en contadas ocasiones.

3. Es la mejor manera de mostrar un paisaje

Seguro que muchos tenemos en la cabeza las escenas del desierto de ‘Lawrence de Arabia’. Y nos quedamos con la boca abierta al ver el desierto como nunca gracias a la fotografía de Freddie Young.

Dicen los entendidos que es el formato que más se parece al ángulo de visión humana y que por ese motivo nos parece más espectacular y menos restringido que cualquier otro formato disponible.

Dicen los entendidos que es el formato que más se parece al ángulo de visión humana y que por ese motivo nos parece más espectacular

Lo único importante es trabajar bien la composición para evitar dejar espacios vacíos. En este sentido es más difícil que el formato cuadrado. Y nos enlaza con la siguiente razón.

4. Refuerza el sentido de la composición

Es su gran problema y su gran virtud. Pocos fotógrafos son capaces de darle pleno sentido a esta proporción. En su época de mayor apogeo todo servía y se alababa. Pero es muy exigente por su gran superficie.

Pan6 Cerca del Camino de Santiago

Ahora mismo solo recuerdo a un maestro de la fotografía panorámica que todos podemos seguir. El trabajo de Luis Vioque es un libro abierto sobre qué es esto de componer en formato panorámico… Y siempre podemos acudir a las películas de los mejores directores de fotografía.

5. Cambia con solo girarlo

Siempre se imagina el formato panorámico en sentido horizontal. Y siempre se nos olvida la fuerza que puede tener el sentido vertical. Es uno de los mayores retos a los que nos podemos enfrentar.

Pan4 Luz de luna

No es fácil sin caer en el tópico de un árbol o un rascacielos como podemos ver en los centros comerciales. Pero esta forma de ver choca frontalmente con las redes sociales. Pocas veces veremos algo semejante porque dicen que la gente se cansa de arrastrar la pantalla…

Un proyecto basado en fotografía panorámica vertical -fuera de los lugares comunes- sería un auténtico reto para muchos de nosotros.

6. Es perfecto para la decoración

Puede parecer algo banal. Pero hoy lo que más cuesta es vender fotografías. Es una misión imposible. Hay que buscar otras formas de atraer al público potencial. Y el formato panorámico es una solución perfecta para lograr el éxito. Si tienes buen trabajo, claro está.

Pan Lluvia

Cuando vendía mi trabajo, una de las exposiciones que tuvo más éxito fue una basada en este formato. Las obras que vendí eran perfectas, según me decían los clientes, para poner encima de un sofá, en el cabecero de una cama o incluso, enlazando con la razón anterior, para decorar una columna.

¿Os animáis? Este formato se merece un nuevo renacimiento… a lo mejor si ponemos tres fotografías juntas en Instagram conseguimos más seguidores o mejor aún, buscamos nuevas ideas para exponer…



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