Ventajas y desventajas al utilizar objetivos adaptados para el móvil


Un concepto que parece perder fuerza con la evolución de la tecnología móvil es el de utilizar adaptadores de objetivos para smartphones. Con la aparición de dispositivos multicámara, son cada vez menos llamativos, pero pueden ser muy útiles en la búsqueda de nuevas miradas. En esta entrada os explicamos sus pros y sus contras.

El lado bueno de los accesorios

Dentro de los distintos tipos de accesorios que existen para complementar la fotografía y el vídeo móvil, los objetivos fueron un éxito y tendencia cuando los móviles comenzaron a demostrar altos niveles de calidad de imagen. Mientras los usuarios se interesaban más en las especificaciones de cámara de las opciones del mercado, algunas compañías comenzaron a migrar los adaptadores de microlentes de cámaras compactas para ajustarse con un móvil mediante clips de agarre o carcasas especiales.

Lo que esto brindó fue versatilidad en la búsqueda fotográfica. No estamos ligados a un único ángulo de visión y no dependemos de qué tanto podemos cortar la imagen para adquirir nuestra toma. Podemos acceder a  macro, teleobjetivos y gran angulares.

Ahora, con las cámaras secundarias que han agregado las compañías, suplen esa necesidad de los usuarios. Sin embargo, agregar sistemas viene a costa de sacrificar resolución en estos sistemas. Mientras que encontramos una cámara principal de 108 o 64 MP, las secundarias rondan alrededor de los 12MP.

En este sentido, la principal ventaja que hay al utilizar adaptadores de objetivos móviles en sistemas más nuevos es la posibilidad de sacar más provecho de esa cámara principal. Algunos objetivos están diseñados para ser aumentos hasta de 18X, lo que supera cualquier sistema de acercamiento óptico móvil actualmente. Si bien hay híbridos y zoom digitales, un método óptico produce mejores resultados.

objetivo zoom

Si además aprovechamos la cámara principal con una técnica de ‘reducción’ de foto, podemos obtener imágenes más nítidas, reducir algo de ruido y compensar algunos defectos ópticos que suelen aparecer al utilizar accesorios externos.

El lado oscuro de estos objetivos

Lamentablemente, todo sistema fotográfico requiere un cálculo específico para evitar pérdida de calidad. Esto es algo que muy pocos de estos accesorios tienen. Debido a ello vamos a ejercer sobre la imagen que capturamos varios problemas ópticos:

  • Se pierde luz, la cual la cámara del móvil compensa subiendo ISO y agregando ruido. O nos toca compensar sacrificando velocidad y perdiendo estabilidad.
  • Los objetivos generan difracción de luz de forma más fuerte, por lo cual vamos a ver halos de color alrededor de ciertos bordes.
  • En esta categoría, un sistema óptico de calidad media o baja resulta en imágenes suaves de foco. Los bordes se sienten levemente difuminados.

Si bien todos estos defectos ópticos se pueden corregir en la edición, tenemos que enfrentarnos a ellos. Por eso también es bueno tener claro lo que nos podemos encontrar antes de adquirir uno de estos sistemas.

Obj 001

Así mismo, los accesorios vienen con otros problemas de comodidad para el usuario. Mientras con los sistemas móviles podemos cambiar y ajustar con deslizar el dedo o presionar un ícono en la pantalla, los accesorios requieren cambio, mantenimiento y cuidado.

Al ser pequeños, si los cargamos en nuestra mochila o cartera, tienen el riesgo de rayones. En el caso de los que vienen con algunas carcasas especiales, perdemos espacio y comodidad. Al tener que cambiarlos tenemos el riesgo de perder la escena, además de que hay que mantener limpiando los accesorios y la cámara del móvil para evitar manchas sobre la toma. Además del precio. Si bien hay unos kits económicos, los de gama media y alta pueden llegar hasta alrededor los 300 € en precio, lo que se invierte mejor en una cámara compacta con buen zoom.

Y vosotros, ¿preferís los objetivos integrados o unos externos?



Fuente